Contra el Terror, Justicia
En 2008, las prácticas de los Estados en el contexto de la lucha contra el terrorismo –que han traído como consecuencia detención ilegal, tortura y otros malos tratos e impunidad– siguieron socavando los derechos humanos.

Mary Robinson visita una réplica de una celda de máxima seguridad de Guantánamo en la exposición organizada por AI USA.
© Amnesty International
Centenares de personas seguían siendo víctimas de desaparición forzada en Pakistán. La legislación antiterrorista de países tan diversos como Reino Unido, Suazilandia y Túnez seguía dando lugar a la comisión de graves violaciones de los derechos humanos.
Aunque en Polonia la Fiscalía General inició una investigación sobre las denuncias –recibidas desde hacía largo tiempo– de que la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) operaba un centro secreto de detención en el país, siguió sin haber rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos perpetradas en el marco del programa de detención secreta de la CIA en Europa y en otros lugares.
En 2008, miles de personas de todo el mundo apoyaron la campaña de Amnistía Internacional “Contra el Terror, Justicia” enviando llamamientos y participando en manifestaciones. La campaña también recibió el apoyo de más de 1.200 parlamentarios de 30 países, del ex presidente estadounidense Jimmy Carter y de la ex presidenta irlandesa Mary Robinson.
Amnistía Internacional organizó sendas jornadas mundiales de acción para conmemorar el Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de Tortura, el 26 de junio, y el aniversario de los primeros traslados de presos a Guantánamo, el 11 de enero.
En noviembre, Amnistía Internacional presentó su campaña “100 días” pidiendo al nuevo presidente estadounidense, Barack Obama, la adopción de 17 medidas concretas para situar los derechos humanos en el enfoque adoptado por su gobierno en la lucha contra el terrorismo.